De todos es bien sabido que una persona con un cierto nivel adquisitivo y una cierta educación adquirida debe procurarse poseer un título universitario, un papel que te abre muchas puertas para no perder la buenas costumbres de la vida.
Pero mientras llegamos a la meta, cada uno hace lo puede, y entre esas personas estoy yo, una taquillera. Tratar con las personas es difícil, y más cuando se trata de un espectáculo de niños. Desde detrás de las ventanillas, se puede ejercer una de mis aficiones favoritas, que es observar el comportamiento de las personas.
Una vez que estas tras esa ventana enana o grande pero bien gruesa, tienes el poder, o al menos eso creen, como cuando se habla de que todos los caminos llevan a Roma, todos los clientes creen que con solo mirarte, hacen magia, sí, ellos creen que te transmiten un poder por el que de repente al chasquear los dedos, les darás dos, tres, cuatro entradas correlativas.
Están los que vienen de muy lejos, sí, los he conocido malagueños, almerienses, onubenses, cordobeses, de El Coronil, de Dos Hermanas, de Badajoz y de Cáceres, todos responden a "mire, es que venimos de muy lejos", si vienen de tan lejos, la pregunta es ¿por qué no la han comprado antes?, pero no ellos deciden hacerse 200 km en coche para llegar a ver que pasa, luego dicen que a los adultos no les gusta el riesgo.
Luego tenemos a los que te sueltan,"al menos deje pasar a los niños, que se sienten en el suelo", a ver, no hay entradas, y sin entrada no se puede entrar, ¿como lo hacemos?
Y esos, que se equivocan y como no han podido entrar a su hora, pretenden entrar a otra mas tarde, o aquellos que aun sabiendo que no se puede cambiar, pretenden devolverlas, y encima si les dices que no, quieren poner una hoja de reclamaciones, ¡pero si yo no se la he vendido!
Pero el gran premio, ese premio que esas personas no saben que lo llevan encma, que los demás deberían felicitarle por ser así, son aquellos que aún viendo un cartel encima de las taquillas con esa palabra "AGOTADAS" llegan y te preguntan:
¿no queda nada?-dice.
No, nada-le respondo.
Pero, ¿nada de nada?-vuelve a decir.
No, nada- le repito.
Es decir, ¿que están agotadas?-por tercera vez, lo pregunta.
Sí, eso-le vuelvo a repetir.Y cuando crees que ya te han entendido bien, después de haberselo dicho tres veces, te sueltan:
Bueno, y...¿no me podrías dar dos entradillas por ahí?¿aunque fuesen sueltas?-en este momento te das cuenta que su mente no da para más, y aunque le repitas mil veces que no quedan, y se vayan, seguiran creyendo que aún podías haberle dado dos entradas.
Felicidades, eres la persona más cerrada de mente que he conocido hasta el momento.
Pero mientras llegamos a la meta, cada uno hace lo puede, y entre esas personas estoy yo, una taquillera. Tratar con las personas es difícil, y más cuando se trata de un espectáculo de niños. Desde detrás de las ventanillas, se puede ejercer una de mis aficiones favoritas, que es observar el comportamiento de las personas.
Una vez que estas tras esa ventana enana o grande pero bien gruesa, tienes el poder, o al menos eso creen, como cuando se habla de que todos los caminos llevan a Roma, todos los clientes creen que con solo mirarte, hacen magia, sí, ellos creen que te transmiten un poder por el que de repente al chasquear los dedos, les darás dos, tres, cuatro entradas correlativas.
Están los que vienen de muy lejos, sí, los he conocido malagueños, almerienses, onubenses, cordobeses, de El Coronil, de Dos Hermanas, de Badajoz y de Cáceres, todos responden a "mire, es que venimos de muy lejos", si vienen de tan lejos, la pregunta es ¿por qué no la han comprado antes?, pero no ellos deciden hacerse 200 km en coche para llegar a ver que pasa, luego dicen que a los adultos no les gusta el riesgo.
Luego tenemos a los que te sueltan,"al menos deje pasar a los niños, que se sienten en el suelo", a ver, no hay entradas, y sin entrada no se puede entrar, ¿como lo hacemos?
Y esos, que se equivocan y como no han podido entrar a su hora, pretenden entrar a otra mas tarde, o aquellos que aun sabiendo que no se puede cambiar, pretenden devolverlas, y encima si les dices que no, quieren poner una hoja de reclamaciones, ¡pero si yo no se la he vendido!
Pero el gran premio, ese premio que esas personas no saben que lo llevan encma, que los demás deberían felicitarle por ser así, son aquellos que aún viendo un cartel encima de las taquillas con esa palabra "AGOTADAS" llegan y te preguntan:
¿no queda nada?-dice.
No, nada-le respondo.
Pero, ¿nada de nada?-vuelve a decir.
No, nada- le repito.
Es decir, ¿que están agotadas?-por tercera vez, lo pregunta.
Sí, eso-le vuelvo a repetir.Y cuando crees que ya te han entendido bien, después de haberselo dicho tres veces, te sueltan:
Bueno, y...¿no me podrías dar dos entradillas por ahí?¿aunque fuesen sueltas?-en este momento te das cuenta que su mente no da para más, y aunque le repitas mil veces que no quedan, y se vayan, seguiran creyendo que aún podías haberle dado dos entradas.
Felicidades, eres la persona más cerrada de mente que he conocido hasta el momento.

3 comentarios:
-Me he pensado mucho el postear esto o no, ya que supongo que no soy nadie para hacer crítica de cosas que no me atañen... pero bueno, tienes la opción siempre de borrar el comentario si lo consideras ofensivo-
Sin ánimo de ofender, y lo digo en serio, este ha sido el primer artículo que me ha aportado algo.
En los demás he visto siempre una cierta pomposidad pseudofilosófica y/o expresión de opiniones que a mi parecer están muy poco maduradas y apenas rayan en superficie algunos temas que tienen mucho fondo (algunos otros temas diréctamente no tienen fondo alguno). Éste es una historia sencilla y cargada con cierto humor que despierta simpatía, y es por ello que me ha agradado.
Lo que sí me veo en la obligación (siempre relativa) de comentarte es que revises la puntuación de tus redacciones (así como la ortografía), sencillamente releyendo con cuidado lo escrito, a parte de pasarle el revisor ortográfico que viene con las propias herramientas de edición del blog, ya que muchas veces dificultan la lectura y comprensión de los textos.
Insisto: este comentario va descargado de acritud. Sólo pretende servir de crítica constructiva.
En absoluto me molesta tu comentario,lo de los signos de puntuación, debo mirarlo mejor, gracias.
Respecto a lo de los otros posts, a veces son solo opiniones, a veces van dirigidos a una o varias personas en concreto, otra veces no, simplemente es lo que se me pasa por la mente.
Un saludo
Te felicito, esta entrada del blog ha sido muy buena. Espero más entradas como esta, donde las palabras fluyan, porque se lee con la misma avidez con la que se ha escrito.
Un saludo.
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